Bombines, cerraduras multipunto y puertas blindadas · Garantía por escrito
El cambio de cerradura es una de esas decisiones que se toman con prisa pero que conviene entender despacio. Mucha gente llama diciendo 'quiero cambiar la cerradura' cuando en realidad lo que necesita es sustituir únicamente el bombín, o viceversa: a veces el bombín nuevo no sirve de nada porque el cuerpo de la cerradura, la caja embutida en la puerta, está fatigado o incluso reventado por dentro. En Alcoy, Cocentaina, Muro de Alcoy, Banyeres, Benilloba y Bocairent atendemos a diario este tipo de consultas y lo primero que hacemos, antes de cualquier presupuesto, es entender qué puerta tienes y por qué quieres el cambio. Las razones más frecuentes son cinco y cada una lleva a una solución distinta. La primera es la pérdida o robo de llaves, donde hay que cambiar inmediatamente para impedir que quien las tenga pueda entrar; aquí basta casi siempre con sustituir el bombín si la cerradura está sana. La segunda es la compra de una vivienda de segunda mano, donde nunca sabes cuántas copias de la llave original circulan por ahí: los propietarios anteriores, la inmobiliaria, el conserje, el servicio de limpieza, algún inquilino viejo; lo prudente es sustituir el bombín el día que recoges las llaves, cueste lo que cueste. La tercera es el desgaste natural de la cerradura, con una llave que entra con dificultad o un bombín que requiere cada vez más fuerza para girar: aquí el diagnóstico correcto decide si basta con bombín nuevo o hay que cambiar la caja. La cuarta es el cambio de inquilino en una vivienda de alquiler, muy habitual en las viviendas que se alquilan a trabajadores del textil en Alcoy y Cocentaina o a estudiantes en el Campus de Alcoy de la UPV. Y la quinta, la más dolorosa, es tras un intento de robo o un allanamiento: ahí el cambio suele implicar cerradura completa y, a menudo, mejora de seguridad. Nuestro criterio es siempre el mismo: diagnosticar primero, presupuestar después, y que tú decidas con todas las opciones sobre la mesa.
Trabajamos con el stock completo de cerrajería residencial y comercial que encuentra un técnico de la comarca a lo largo de décadas de viviendas: desde las cerraduras de gorja antiguas de las fincas del Partidor y de las casas de piedra de Banyeres, pasando por cerraduras de embutir con bombín europeo estándar que dominan los bloques de los años 70 y 80 de Zona Nord y Santa Rosa en Alcoy, hasta las cerraduras multipunto modernas de las puertas blindadas y acorazadas de los chalets de Polígono Cotes Baixes y las promociones nuevas del Pla de Cocentaina. En stock habitual en furgoneta llevamos bombines Tesa (series 5000, TK5, T60), Cisa (AP3, AP4), FAC, Ezcurra, Ifam e Iseo, en todos los tamaños estándar (30x30, 30x40, 35x35, 40x40 y combinaciones frecuentes), cerraduras completas de embutir para puerta residencial, cerraduras de sobreponer para puertas secundarias, y accesorios como escudos de protección, cerrojos adicionales y cilindros magnéticos especiales para alta seguridad. Para puertas blindadas y acorazadas, trabajamos con cerraduras multipunto FAC 110 RP, Tesa R200, Lince 7930, Fichet y recambios específicos para puertas originales de Puertas Dierre y Puertas Clex que aún quedan operativas en muchas viviendas de la zona. En el caso de Banyeres, Benilloba y Bocairent —donde el parque incluye muchas cerraduras antiguas que ya no se fabrican— también hacemos adaptaciones: sustituimos la cerradura vieja por una moderna compatible sin modificar el aspecto exterior de la puerta, respetando la estética de la casa de pueblo o del inmueble histórico. No recomendamos marcas o modelos por afinidad comercial; recomendamos lo que encaja con tu puerta, tu nivel de uso y tu presupuesto.
Cambiar una cerradura bien hecho exige entender tres cosas distintas: el cuerpo (la caja embutida en la hoja), el bombín (el cilindro donde entra la llave) y los accesorios de seguridad (escudo, cerrojo, refuerzos). Un bombín nuevo en una caja vieja y fatigada puede fallar a los seis meses porque el embrague o el pestillo interno ya están al límite; al revés, una caja nueva con un bombín barato anula toda la inversión porque el punto más débil de la cerradura es siempre el cilindro. Cuando vamos a cambiar cerradura, lo primero es desmontar parcialmente para diagnosticar: extraemos el bombín, comprobamos el estado de los pines, revisamos el resbalón y el pasador, medimos el cuerpo y verificamos si hay corrosión en los mecanismos internos. Con ese diagnóstico decidimos si basta con bombín nuevo (lo más económico, ideal en caso de pérdida de llaves con cerradura sana) o si hay que sustituir la cerradura completa. Para puertas blindadas con cerradura multipunto el procedimiento es más delicado: hay que desmontar el panel interior de la puerta, acceder a la varillería que conecta los puntos de cierre superior e inferior, y sustituir la cerradura sin descalibrar la alineación con el marco. Un cambio mal hecho en una puerta blindada se nota a los quince días porque el cierre empieza a fallar en uno de los puntos. En cerraduras de gorja antiguas la técnica es distinta: desmontamos la chapa, inspeccionamos las guardas y decidimos si se repara con piezas compatibles o si se sustituye el conjunto completo por un modelo moderno homologado. Para viviendas donde se quiere subir un escalón de seguridad sin cambiar la puerta entera, ofrecemos paquetes intermedios: bombín antibumping de gama alta (Tesa TK100, Cisa AP4 S, Mul-T-Lock) más escudo magnético protector más cerrojo adicional de sobreponer, que aumentan sustancialmente la resistencia al ataque sin obligar a cambiar la puerta.
Los escenarios más habituales por los que un cliente nos llama para cambiar cerradura son reconocibles. Has perdido las llaves fuera de casa y no estás seguro de dónde: cambia el bombín hoy, no mañana, y no importa si las llaves llevan tu dirección o no —la tranquilidad es inmediata y el coste razonable. Acabas de comprar un piso en el Ensanche, un chalet en Cotes Baixes o una casa de pueblo en Cocentaina y te han entregado las llaves: cámbialo el mismo día, aunque el vendedor jure que solo hay dos copias. Te han robado o te han entrado en casa: además del cambio completo de cerradura, valora subir de nivel con una puerta blindada o un cerrojo adicional, es el momento de hacerlo bien. Tu bombín gira con dificultad o la llave entra raspando: el bombín está fatigado, sustitúyelo antes de que se quede atascado un día a las tres de la madrugada. Tu cerradura cierra pero no encaja bien el pestillo en el marco: a menudo es un problema de alineación combinado con cuerpo desgastado, hay que revisar ambas cosas. Eres propietario de una vivienda de alquiler en Alcoy y se te acaba de marchar un inquilino: cambia el bombín antes de entregar las llaves al siguiente, es barato, rápido y elimina riesgos. Has llamado a un cerrajero que taladró tu bombín para abrirte una puerta cerrada por accidente: ahora necesitas bombín nuevo, porque el taladrado deja el cilindro inservible aunque aparente funcionar. Tienes una segunda residencia en Banyeres o Bocairent a la que vas poco y has notado que la cerradura está agarrotada por el óxido y el polvo de meses: mejor cambiarla antes de que te deje fuera un día que llegues de noche.
24/7, te atendemos al instante.
Orientación telefónica.
Técnico en ruta.
Rápida a tu ubicación.
Cerrado SIN compromiso.
Trabajo con garantía 2 años.
El proceso para un cambio de cerradura bien ejecutado sigue un orden que evita sorpresas. Primero, en la llamada te hacemos las preguntas clave: ¿qué tipo de puerta tienes (normal de madera, blindada, acorazada, de aluminio)?, ¿conoces la marca o modelo del bombín actual?, ¿sabes por qué quieres el cambio (pérdida, compra, desgaste, seguridad)?, ¿está la cerradura operativa o ya no abre? Con esa información te damos una orientación clara de lo que puede costar el cambio y qué opciones tendrás cuando lleguemos, sin compromiso. Segundo, despachamos al técnico con el stock adecuado en la furgoneta; si se trata de una cerradura especial que no llevamos, te lo decimos de antemano y acordamos la visita para cuando la tengamos pedida. Tercero, al llegar inspeccionamos la cerradura real, confirmamos qué hace falta y te damos presupuesto cerrado en mano con dos o tres opciones escalonadas (bombín equivalente de gama básica, bombín antibumping de gama media, solución de alta seguridad con refuerzos). Cuarto, si apruebas, ejecutamos el cambio en el momento. Un bombín estándar se sustituye en minutos; una cerradura completa de embutir en puerta normal, en menos de una hora; una cerradura multipunto de puerta blindada, un poco más, con desmontaje del panel interior y verificación de todos los puntos de cierre. Quinto, al terminar, probamos el cierre varias veces con puerta abierta y puerta cerrada, ajustamos el pasador si hace falta, entregamos todas las copias de llave nuevas (un mínimo de tres en cambios estándar) y te explicamos cómo mantenerlas y cómo pedir copias más adelante. Sexto, entregamos factura y garantía por escrito de dos años sobre el material y la mano de obra, con las marcas y modelos detallados. Si en ese plazo aparece un defecto del material o de la instalación, volvemos sin coste.
Realizamos cambio de cerraduras en todas las poblaciones que cubrimos. Llega tu técnico más cercano en minutos.
Por regla general, en una vivienda recién adquirida con la cerradura en estado correcto, basta con cambiar el bombín: es la parte donde entra la llave y la que controla quién puede abrir. El cuerpo de la cerradura, si está sano, no necesita sustitución. Ahora bien, si la puerta es antigua y la cerradura misma muestra desgaste, o si quieres subir un escalón de seguridad, te recomendamos aprovechar para poner bombín antibumping de gama media-alta y valorar un cerrojo adicional. Inspeccionamos la puerta y te damos opciones sin compromiso.
En la inmensa mayoría de los casos se puede cambiar solo la cerradura, conservando la puerta. Las cerraduras multipunto tipo FAC, Tesa, Lince o Fichet se sustituyen desmontando el panel interior de la hoja, accediendo a la varillería y reemplazando el cuerpo completo más el bombín. El trabajo requiere técnica y paciencia pero es la solución económica correcta. Cambiar la puerta entera solo tiene sentido si el cerco está dañado, la hoja está deformada o el nivel de seguridad general es demasiado bajo para lo que necesitas.
Sí, y es un trabajo que hacemos con frecuencia en Banyeres, Bocairent y el centro histórico de Alcoy. Sustituimos la cerradura vieja de gorja por una moderna homologada compatible con el hueco existente, respetando la chapa exterior de la puerta y todas las piezas visibles. El resultado es una cerradura que funciona con la fiabilidad del siglo XXI pero con el aspecto de siempre. Si la puerta es especialmente noble, te damos opciones de cerraduras restauradas o de modelos contemporáneos con acabado compatible.
Con pérdida de llaves la respuesta estándar es cambiar solo el bombín, inmediatamente. Es la pieza que la llave opera y la única que necesita sustituirse para invalidar cualquier copia que circule. Hacerlo el mismo día cuesta poco y te devuelve la tranquilidad completa. Cambiar la cerradura entera solo tiene sentido si el bombín anterior ya estaba desgastado y además aprovechas para subir de seguridad, pero no es obligatorio.
Legalmente no estás obligado, pero es una práctica prudente que evita problemas con copias no entregadas. Lo más razonable es sustituir el bombín cada vez que entregas la vivienda a un nuevo inquilino: el coste es bajo, el cambio es rápido y queda constancia clara de que las únicas llaves válidas son las que entregas al nuevo ocupante. Para propietarios con varias viviendas gestionadas, ofrecemos tarifas preferentes por volumen.
Un bombín taladrado no puede repararse: la broca destruye los pines y el mecanismo interno queda comprometido. Aunque aparente funcionar, el cilindro ha perdido su integridad y fallará pronto, generalmente en el peor momento. Lo correcto es sustituir ese bombín cuanto antes por uno nuevo, y si estás en Alcoy, Cocentaina o cualquiera de los pueblos de la comarca lo hacemos en la misma visita. De paso, te ofrecemos bombines antibumping de gama alta para que el próximo cerrajero —si alguna vez vuelve a hacer falta uno— tenga que abrir con técnica, no con taladro.
Entregamos garantía por escrito de dos años sobre el material (bombín o cerradura completa) y sobre la mano de obra de instalación. Si dentro de ese plazo aparece un defecto del material (un pin que se traba, un muelle que falla, un resbalón que no encaja) o un problema derivado de la instalación, volvemos sin coste y lo resolvemos. La garantía se entrega firmada junto con la factura y detalla marcas, modelos y números de serie.
Depende del estado real. Si la cerradura solo necesita lubricación y limpieza anual, a menudo basta con un mantenimiento puntual y seguir con ella. Si el bombín ya muestra desgaste, óxido interno o embrague forzado, lo correcto es sustituirlo por un modelo con protecciones ambientales (cilindros con tratamientos específicos contra humedad y polvo). Para segundas residencias en Bocairent, Banyeres o las partidas de Benilloba recomendamos bombines de gama media-alta precisamente porque el uso es puntual y no puedes permitirte llegar una noche y no poder entrar.